Así es. Hoy me han quitado el inmovilizador que tenía en el brazo y ya lo puedo mover, aunque sin hacer el tonto, claro.
Estoy un poco mejor que el otro día, y mi pareja también. Es un palo lo que ha ocurrido, y más cuando teníamos planes de reformas y tal.
En fin, veremos a donde nos lleva todo esto. Sabréis de mi.
¡Mata ne!
No hay comentarios:
Publicar un comentario